ARRIVING to EIRE

by Alberto Sesma Mendía

Salimos de Logroño a las 11 de la mañana, y llegando a Bilbo city vimos la gran catedral de los leones, San Mamés para los no muy enterados que de catedral tiene lo que nosotros de vascos pero weno…

Comenzamos nuestra apasionante aventura saliendo por la EITB ya que por casualidad estaban entrevistando a AITOR OCIO y mariana no dejaba de posar a cámara esperando que su amable abuelita la viera por la tele. Sin embargo, antes de que empezaran a grabar tuvimos que abandonar nuestro skecth e ir a hacer el check-in donde una burda vascuence nos pilló unos kilillos de más en las maletas de los cuales solo tuvimos que pagar uno gracias a la caridad de la amable vasquita. Tras no darnos ni gota de información acerca del vuelo, mariana se desnudo en el aeropuerto para poder pasar a través del detector (para los de mirada sucia solo tuvo que quitarse el cinturón y las botas… en las que nos preocupaba hubiera un pequeño tomatillo el cual nunca existió). Tras no encontrar ningún smoking point para suerte de albertito, la opción de ir al baño también fue frustrada pues la señora de la limpieza había sellado el baño a golpe de escoba… al ver que un par de intrépidos personajillos entraban al baño pese a la escoba que estaba puesta, Alberto entro quitando dicha escoba.. incitando a los asistentes a entrar sin miedo tras él… al ver tal abarrotamiento de gente, se salió, y la de  la limpieza entro en cólera contra el primero que salio del baño (pobre pardillo que se quedo a escuchar la reprimenda de la fregonita…(con mucho cariño hacia las señoras de la limpieza) por suerte acabaron entendiéndose y siendo amigüitos!!! yupiiiiiii…. tras el ansiado pis, embarcamos rumbo a Dublín.

 Nuestra llegada fue bastante tranquila al gran albergue Avalon House… hasta que descubrimos nuestra habitación. En ella, un americano de Nueva Yersey, al que Alberto y Mariana decidieron denominar Matt puesto que olvidaron su nombre en el mismo momento en el que el muchacho nos lo dijo, que estaba tranquilamente leyendo un libro y que, al igual que Alberto, no cabía en la cama de largo, nos dio la bienvenida.

En el momento en el que decidimos encender el ordenador, nos dimos cuenta de que éste no tenía ni gota de batería y necesitábamos un adaptador para poder enchufarlo porque la ignorancia de todos los componentes de nuestro grupo había hecho que olvidásemos ese ligero detalle. Viendo, que por la fuerza intentábamos hacer que nuestro enchufe cupiera por el irlandés, Matt acudió en nuestra ayuda ofreciéndonos amablemente el suyo… su adaptador, se entiende!

Tras lavar nuestros sucios piños por la manía de mariana a la limpieza de los mismos, salimos a conocer un poco la ciudad y nos dirigimos al centro artístico de la ciudad TEMPLE BAR, donde típicos turistas y borrachos autóctonos irlandeses abarrotaban las calles.

TEMPLE BAR

Después de dar un par de vueltas babeando en busca de un sitio para cenar. Nos dirigimos al primer restaurante que nos sedujo… UN MEXICANO. Nos pusimos de cenar como los CERDOS, nachos con queso y guayamos, fajitas con un ligero toque picante por lo jalapeños, el cual mariana no resistió, y un burrito delicioso de SPICY CHICKEN. Las coronitas fueron nuestra mejor compañía, ya que el SPICY y la tremenda mordedura que Alberto se hizo en su boca, nos vaticinaban tremendos estragos nocturnos…

MEXICANO ACAPULCO

Una última visita antes de ir a dormir en busca de las ansiadas pintas puso fin a nuestro primer día. Decir que las pintas estaban muy buenas, Alberto con una clásica Heineken y Mariana se arriesgo con una Guiness con un ligero toque amargo a café, la cual dejamos reposar unos minutos después de servida para que la espuma se asiente y  el color marrón se vaya. Decir que esta maravillosa cerveza tiene este color negruzco debido a las aguas de su rió LIFFEY, de donde se supone utilizan el agua para elaborarla. Estas puñeteras primeras pintas nos costaron la increible suma de seis euros, y pese a que la espuma nos rebosaba por la boca a mitad de pinta puetso que estabmos llenos de la cena conseguimos acabarlas por cojones salvo 2 euros que se dejo mariana de Guines

TEMPLE BAR

 

P.D.: Cuando llegamos a la habitación por suerte no había nadie lo que nos permitió meternos  a la cama tranquilamente, salvo por los continuos manotazos que Alberto le asestaba a mariana para molestarla desde su litera de arriba.

A mitad de la noche y sin nosotros darnos cuenta, nuestros compañeros de habitación hicieron uso de sus camas. Tan solo los ruidos de GLUB GLUB GLUB a lo largo de la noche fueron los que nos hicieron darnos cuenta de que nuestros sedientos compañeros habían llegado. Bueno, eso y que mariana, sintió la presencia de una luz divina que le apuntaba a su cara en medio de la noche, pese a que ella no tuvo los huevos de abrir los ojos para ver que pasaba…